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Más de 400 jóvenes de nuevo ingreso a las carreras de la Vicerrectoría de Ciencias de la Salud UDEM Health asumieron la responsabilidad de poner la ciencia al servicio de la salud, tras dar el primer paso hacia su formación profesional, durante la primera edición del rito de Investidura UDEM Health.

La emotiva ceremonia se realizó durante la mañana del domingo 2 de agosto, en las salas 7 a la 12 de Aprendizaje Permanente de Estoa, en la Universidad de Monterrey, donde las y los universitarios formalizaron el inicio de su trayectoria académica.
En el concurrido encuentro participaron el rector Eugenio Garza y Garza, acompañado por Lilia García Rodríguez, vicerrectora de Ciencias de la Salud UDEM Health.
La celebración eucarística fue oficiada por Rodrigo Correa Montelongo, capellán de Prepa UDEM Valle Alto, quien brindó un mensaje de aliento e inspiración a todas y todos los futuros profesionistas presentes en el recinto.
En la ceremonia litúrgica se bendijeron las batas y las manos del alumnado de nuevo ingreso, lo que simbolizó la entrega, la pulcritud y la destreza requeridas para el ejercicio ético de sus respectivas disciplinas.
Después de los mensajes de bienvenida, se solicitó a las y los alumnos realizar la investidura de sus batas, asumiendo públicamente ante la comunidad universitaria y sus familias el compromiso que caracteriza los valores de UDEM Health.
El rector enfatizó la necesidad de combinar la preparación académica rigurosa con la empatía hacia las personas para lograr un desempeño verdaderamente integral y transformador en el ámbito asistencial.
“Como paciente, uno descubre muy rápido que la confianza no solo nace del conocimiento, sino del sentirse escuchado. Creo que es una de las lecciones más grandes de la medicina”, afirmó Garza y Garza.
El directivo reflexionó sobre la importancia de no distanciar la técnica formal de la calidez humana al momento de atender a quienes atraviesan por un problema de salud.
“La ciencia les va a permitir saber qué es lo que se tiene que hacer, pero la humanidad nos permite saber con quién estamos hablando, y las dos cosas son indispensables”, aseveró Garza y Garza.
A su vez, advirtió a alumnas y alumnos que el aprendizaje real trascenderá las aulas, y demandará un criterio firme y un genuino trabajo colaborativo para afrontar los escenarios impredecibles del ejercicio diario.
“Van a aprender que la incertidumbre no es una excepción en la medicina; es parte del día a día de su profesión. Y van a aprender que la mejor manera de enfrentar esa incertidumbre casi nunca es ustedes solos”, sostuvo.



EL VALOR INSUSTITUIBLE DEL CUIDADO HUMANO
El rector Garza y Garza ponderó el rol irremplazable de la empatía frente a las innovaciones tecnológicas, recordando que el afecto sincero nunca podrá ser replicado por las herramientas digitales.
“La tecnología va a seguir avanzando, la inteligencia artificial hace cosas extraordinarias, pero ningún agente tecnológico le va a poder tomar la mano a su paciente cuando este tenga miedo”, puntualizó.
Por su parte, la vicerrectora García Rodríguez contextualizó la trascendencia del vestuario institucional como un emblema de autodisciplina, responsabilidad personal y honradez absoluta frente a la sociedad.
“A través de los años, la bata blanca se ha convertido en uno de los símbolos más representativos de las profesiones de la vida. Expresa su decisión de prepararse con disciplina”, explicó.
García Rodríguez invitó a las y los jóvenes a reflexionar sobre el sacrificio familiar detrás de su ingreso, y los exhortó a llevar consigo ese respaldo en cada paso de su preparación.
“Esta bata llevará su nombre, pero también llevará el esfuerzo, las oraciones, los sacrificios y el amor de quienes nunca dejaron de creer en ustedes”, destacó la vicerrectora.
Asimismo, profundizó en los retos emocionales y las satisfacciones profesionales que representará portar dicha prenda a lo largo de su prolongada trayectoria académica y práctica.
“Representará noches sin dormir, horas de estudio, pacientes que nunca olvidaron, lágrimas compartidas, victorias, despedidas, esperanzas y miles de historias que irán marcando la persona y el profesional en quien se convertirán”, expresó.
García Rodríguez instó a las y los alumnos a preservar la motivación inicial ante las dificultades futuras y a mantener intacto el propósito noble que motivó su elección universitaria.
“No permitan nunca que la rutina les haga olvidar por qué eligieron esta profesión. Cuando el cansancio llegue, vuelvan a este instante y recuerden la emoción con la que hoy vistieron esta bata”, concluyó.
Redacción | El Portal de Monterrey


