lunes , septiembre 23 2019

¿Soluciones no tan verdes?

Desarrollo Sustentable /

La situación ambiental en Monterrey y el resto del mundo es preocupante, pero afortunadamente ya se ha tomado conciencia de ello y tanto personas como ciudades han tomado medidas para contrarrestar los daños que la causa la contaminación.

Ahora se está promoviendo mucho más la energía solar, la reducción del uso de plásticos desechables y el consumo de productos orgánicos y sostenibles, y aunque estas acciones son necesarias para resanar la salud del medio ambiente, lo cierto es que este movimiento verde puede que no sea tan útil como se pensaba.

Alfredo Nanni de Valle, profesor y coordinador de Proyectos Sostenibles del Centro de Sostenibilidad de la Universidad de Monterrey, explica que empezar a adoptar un estilo de vida más sostenible puede tener consecuencias que no se habían considerado completamente.

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“Muchas veces pensamos que la basura es el único impacto que generan las cosas que adquirimos y vivimos preocupados por dónde lo voy a tirar y si se va a reciclar. Pero no estoy considerando que para manufacturar los productos, su impacto ambiental puede ser mucho mayor que el de los productos plásticos. A veces caemos en esta trampa del ‘greenwashing’ (ecoblanqueamiento), porque creo que así sentimos que estamos lavando nuestro ‘pecado ambiental’. Aquí lo importante es ver y pensar en el ciclo completo de todas las cosas, tratar de pensar que todo está interconectado”, comentó Nanni de Valle.

Como ejemplo señaló el caso de los utensilios hechos con semilla de aguacate, que aunque son biodegradables, su creación puede dar pie a grandes impactos ambientales pues abre la posibilidad de una mayor demanda de la fruta, lo que lleva a la deforestación de áreas verdes para zonas de cultivo.

Otro paradigma es el de la ropa eco-friendly, que afirma tener entre sus intereses los recursos de la Tierra, pero los colorantes y químicos que usan para hacer la ropa contaminan ríos, los talleres textiles de la marca no cumplen con regulaciones básicas y necesarias, pagan poco a sus trabajadores y continúan con un modelo de fast-fashion.

El profesor también habló de los carros eléctricos, que están cobrando popularidad en la ciudad. Si bien es verdad que minimizan su impacto ambiental al circular sin la necesidad de combustible fósil, los efectos negativos pueden estar “escondidos” de la vista del usuario.

“Este es un ejemplo que me gusta poner mucho en mi clases. A todos nos gustaría tener un carro eléctrico, pero realmente sí mi carro eléctrico está jalando energía de la CFE pues es energía sucia que está hecha por combustible, por carbón, entonces si yo en verdad quiero tener un carro cero emisiones, pues tendría que asegurarme que los módulos solares estén en mi casa, esa energía baje al carro y yo me pueda transportar de una manera ‘libre’ de emisiones”, agregó.

A pesar de lo descontado de estas consideraciones, Nanni alienta a seguir tomando conciencia y aplicando medidas que lleven al saneamiento del planeta y sus recursos, para un mejor futuro para nosotros y las futuras generaciones.

“No se trata de sufrir por el medio ambiente, se trata de vamos a pasarla bien y disfrutar de las cosas. Creo que nos hemos olvidado de cosas como sentarme a comer en un plato de porcelana en vez de uno desechable, de utilizar de cubiertos de metal, de utilizar la ropa por más tiempo, etc. No vamos a sufrir; sí tenemos que dar un esfuerzo extra, pero las cosas serán mejores”, finalizó.  

Especial / El Portal de Monterrey

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