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Expertos advierten sobre las consecuencias negativas que traería la revisión de jugadas con apoyo de video, en el desarrollo y formación de los niños.

Hace poco más de un mes, se llevó a cabo el primer desafío oficial del Sistema ABS (Automated Ball Strike System) en las Ligas Mayores…
El 25 de marzo, el panameño de los Yankees, José Caballero, hizo historia al solicitar el uso del video para determinar si fue o no strike, el primer lanzamiento recibido en su contra en la cuarta entrada por parte del serpentinero de Gigantes, Logan Webb. Tras la revisión, la decisión del ampáyer se mantuvo firme.
Es así como, luego de 150 años, el béisbol profesional echó mano de las nuevas tecnologías, como apoyo para las decisiones en el diamante de juego.
Y aunque la eficiencia de ésta herramienta aún es analizada con cuidado por parte de los especialistas, su uso en este nivel de competencia es entendible, pues cada vez que Doña Blanca está en el aire, no solo está en juego el resultado del partido, sino cientos, quizá miles o millones de dólares.
Pero… ¿Qué pasaría si esto se lleva al béisbol más puro que existe… el de las Ligas Pequeñas?.
Es justamente lo que se pondrá en marcha en la temporada 2026 en la categoría Pequeña (11-12 años) del programa afiliado a Williamsport, Pennsylvania, según lo anunció recientemente el nuevo director nacional, Saúl Gerardo López.
“Hacemos mención de una regla que fue aprobada por el señor Carlos Pagán (director de Latinoamérica), que, aprovechando la tecnología y los medios, a partir del Torneo Nacional de Pequeña de este año, vamos a implementar la revisión de jugadas, para ello hicimos un trabajo en equipo con una empresa denominada Play by Play, que ha estado trasmitiendo juegos de los torneos nacionales de los últimos 4 o 5 años.


“Esta empresa tiene equipo sofisticado y se comprometieron a ofrecernos hasta 4 tomas, para que un equipo que se está integrando de oficiales de revisión, un comité de revisión, sería vía remota y tendríamos alrededor de 6 a 10 segundos para revisar esas jugadas y determinar si se confirma o se revoca la decisión de los ampáyers, que serían en las bases, jugadas de apreciación, no de reglamento obvio, creemos que nos va a ayudar para tratar de ser justos”, aseguró.
Sin embargo, expertos en la materia, advierten sobre las consecuencias que traería en la formación y desarrollo de los niños, objetivo principal del programa creado en 1939 por Carl Stotz.
El doctor en Ciencias del Ejercicio Andrés Padilla, con una amplia trayectoria en la Liga Mexicana de Béisbol y las ligas infantiles, consideró inadecuada la implementación de dicha herramienta, pues generaría una presión innecesaria para los peloteritos.
“En este nivel reduciría el aprendizaje del error algo que es fundamental en el desarrollo deportivo y personal de los niños, generando presión innecesaria en los jugadores tan pequeños. El introducir esta tecnología puede volver lento el ritmo de los juegos, lo que afectaría su dinámica, además, podría disminuir la confianza del criterio del ampáyer, lo cual afectaría su autoridad dentro del terreno de juego”, explicó.
Las posibles afectaciones en la percepción de la justicia, autoridad y resiliencia, es justo en donde hace énfasis la experta en psicología deportiva, Perla Sauceda.
“Es una herramienta de doble filo. Si se usa para educar sobre la honestidad y la precisión, es un avance, pero si se usa para alimentar la obsesión por el resultado (ganar a toda costa) o para complacer el ego de los adultos en las gradas, se corre el riesgo de convertir un juego de aprendizaje en un espectáculo de alta presión que el niño de 11 años, aún no tiene la madurez emocional para gestionar por completo”, apuntó.
México ha sido tres veces Campeón en la Serie Mundial de Little League (1957 y 58 Liga Industrial de Monterrey; 1997 Liga Guadalupe Linda Vista) y debido a su exponencial crecimiento desde 2001 obtuvo su pase directo a la justa celebrada en el Howard J. Lamade.
Desde entonces, se han intensificado los deseos de obtener el gallardete nacional, en busca de vivir la experiencia mundialista. La medida, de revisar las jugadas con el apoyo del video, podría incluso exacerbar las pasiones en el graderío.
“En gran parte (la revisión de jugadas) responde a la presión de los papás, ya que son ellos quienes buscan un mayor control sobre la toma de decisiones en el juego. Esto es lo que hace que se desvíe el enfoque formativo y da pie a intereses externos sobre el desarrollo del béisbol infantil”, agregó el Coach Padilla.

La presión suele venir de las gradas y no del campo, señaló Sauceda, por lo que “El video puede actuar como un “sedante” para los padres impulsivos, ya que la evidencia visual es difícil de refutar”.
Sin embargo, “como efecto secundario: si el uso del video nace para evitar que los padres griten o protesten, se está enviando el mensaje de que la paz en el estadio depende de una cámara y no del autocontrol y respeto de los adultos hacia el proceso formativo”, enfatizó.
Es así como los expertos advierten desde la ciencia, sobre las consecuencias que podría traer el uso de esta herramienta en el desarrollo y formación de los peloteritos de las Ligas Pequeñas.
Con todo esto, ¿Los directivos y papás, serán capaces de ponerle freno a la nueva medida?, o ¿seguirán adelante en busca de llevar a sus niños a como dé lugar a Williamsport?
Por: Raymundo Guerra | Reportaje Especial | El Portal de Monterrey
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