jueves , junio 13 2024

Tiro porque me toca

Editorial |

Once Varas | Por: Obed Campos

Piensa que es libre
Porque anda suelto
Mientras arrastra la soga al cuello
Víctor Manuel / No sé por qué te quiero

En lugar de exhibirnos ante el mundo como un pueblo de tarados que presuntamente “elegimos” a puros imbéciles a que nos dirijan, yo propongo de una vez que demos un paso atrás y nos olvidemos de los “húmedos sueños republicanos”.

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¿En qué número de imperio iríamos si lo nuestro fuera eso? Ya ni sé, porque ya perdimos la cuenta. Ah, pero eso sí, vamos en “la cuarta” y ¿la quinta será la “Quinta Chilla”? Pregunto.

Y no me refiero al riquillo orate y huevón que se pasea por Europa diciendo que es descendiente directo de Moctezuma… Como otros, que no sé, si eran parientes del príncipe azteca, de dónde sacaron lo rubio y los ojos verdes.

Pero vea usted que no es una locura del todo lo que propongo. Así que, demos un salto al abismo: Nos quejamos de los sueldazos y los gastos que significa mantener al INE y a sus “princesos y princesas consejeros”, pues ahorrémonos los millones que nos gastamos en organizar los hipócritas comicios cada 3 años, y regresemos a un sistema feudal, monárquico, que al cabo las figuras ya las tenemos y en todos los partidos lo que impera es una suerte de autocratismo. Que al cabo eso de la voluntad del pueblo es una mamarrachada y una vil mentira que nos han vendido a través del supuesto “voto popular”.

Ya no nos engañemos y dejemos de hacer corajes porque no nos gusta el resultado que arrojan las urnas: que sea Dios quien decida que aquel o aquella nos gobierne.

Dejemos de lado la danza de las vanidades que significa nuestra vida política (iba a decir nuestras elecciones, pero los mexicanos estamos en contienda electoral permanente y las leyes a ese respecto nos las pasamos por donde usted ya sabe).

Que vuelvan los tatamandones y los caciques. Que los tlatoanis disuelvan Congreso y Senado, que al cabo ya demostramos con creces que no nos podemos gobernar solos, porque estamos tan ciegos como pueblo que necesitamos alguien con una sabia varita (de anacua y mojada de preferencia) para que con suaves golpes en las nalgas nos enseñe el camino.

Sí, sé que a lo mejor a usted le suena muy loca mi propuesta y quiere exorcizarme en nombre de la Virgen de los Siete Puñales, pero en México pasamos del imperio del dedazo, al imperio del dedazo… Y el poder también se hereda, aunque discretamente.

¿O usted cree que las castas divinas como las veracruzanas, las de Atlacomulco, o la del alcalde de Monterrey, pasando por la gubernatura de Guerrero y tantos y tantos municipios son casos aislados?

No hay que ser más ingenuos: tienen siglos viéndonos la cara, saqueándonos, violándonos, asesinándonos… y encima les aplaudimos por ello y les mantenemos sus exóticos y principescos estilos de vida a ellos, ellas y sus parentelas.

Ya basta de hipocresías:

Si con el PRI se vivió por 70 años la “dictadura perfecta” (Vargas Llosa dixit) hoy nuestro país es una autocracia perfecta y lo peor, una autocracia pretendidamente heredable.

Además, réstele usted lo que nos ahorraríamos en tinta, papel, saliva y bits electrónicos si se restaura la monarquía y se derogan de una vez el 6º y el 7º de la Constitución, mandando al patíbulo a la “odiosa libertad de expresión”.

¡Fuera máscaras!

SEÑOR GOBERNADOR, COMETE USTED UNO O VARIOS DELITOS

En otro cuadro surrealista… ¿Cuántos delitos, aparte del de encubrimiento, comete el gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya al ofrecer cobijo a un acosador sexual?

¿Es tan ignorante que no sabe que en un estado de derecho correcto, el presunto chacal sería perseguido y que su falta es grave?

“Es acosador, pero sexual. Yo le ofrecí cambiarlo a un lugar donde hubiera puros machos como él”, declara sin empachos en un video Rocha Moya, quien acepta que le ofreció protección a un funcionario que está acusado por acoso sexual.

¡Qué bonito!

@obedc[email protected]

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